Lunes

Lunes 28 de Mayo del 2012:

Esta mañana me desperté como cada día contigo a mi lado. Llevamos unos años casados y siento un gran pesar por no darte lo que más deseamos en este momento, pero tu amor hacia mi me salva de no caer en una depresión por éste hecho.

No noté nada extraño ni diferente en ti cuando desayunamos. Quizá una mirada de determinación excesiva, pero sé cuanta dedicación pones en tu trabajo, y los muchos años de esfuerzo que le has dedicado a conseguir tu meta.

Desde el primer momento en que nos conocimos supe de la obsesión por tu trabajo, pero es algo con lo que ya contaba cuando decidí seguir con nuestra relación.

Me enamoré al instante, fue uno de esos amores a primera vista. Tan guapo, tan elegante y con esa mirada que me cautivó en cuanto nos cruzamos en aquel hotel de Viena. Yo estaba de vacaciones con una amiga y recuerdo que tú estabas en una conferencia de algo relacionado con el descubrimiento de un nuevo método para conseguir erradicar por completo el dolor causado por una enfermedad extraña. Tienen unos nombres tan raros estas cosas que ya no me acuerdo exactamente.

Decidiste invitarme a cenar ese mismo día pero recuerdo que te dije que había quedado con mi amiga para ir a una exhibición de marionetas y que me parecía demasiado apresurado intentar concertar una cita conmigo. Pero no te rendiste, y eso fue lo que me hizo aceptar tu segunda invitación para ir a comer al día siguiente a un restaurante muy próximo a donde me alojaba.

Qué recuerdos, ahora que los siento de nuevo me hacen pensar en la suerte que tuve de conocerte. Creo firmemente que el destino me llevó a encontrarte.

No cambiaría ni un minuto vivido contigo.

A veces me miras y me dices lo mucho que me amas y pienso que la palabra “amor” no puede llegar a expresar lo que siento por ti. Es algo difícil de definir pero muy fácil de sentir.

Lunes, primer día de la semana más decisiva para nosotros y para el resto del mundo. No sé porqué pero recuerdo que cuando te fuiste después de desayunar sentí que me quedaba sola, pero no esa soledad física de alguien que se queda sin ninguna compañía de otra persona; me quedé vacía, como si me hubiesen arrancado cualquier sensación o sentimiento que pudiera tener. Estuve unas horas sentada sin hacer nada y mirando al horizonte, con la mente en blanco.

No sé cuanto tiempo estuve así, pero el timbre me hizo despertar del letargo en el que me encontraba. No recuerdo bien, creo que fue sal o azúcar lo que me pidió la vecina, pero era tal el desconcierto que tenía que no recuerdo nada más. Seguí con mis quehaceres como de costumbre, guiada por la rutina sin parame a pensar realmente que es lo que hacía.

Cuando llegaste a casa ya era bien entrada la noche. Mientras preparé la cena me acuerdo que te pregunté cómo te había ido en el trabajo, si habíais avanzado mucho en ese día, y tu contestación tardó en llegar. Por eso empecé a notar algo diferente en ti, noté en tu mirada un cierto nerviosismo. No conseguiste explicarme que era lo que habías estado haciendo durante tu jornada en el laboratorio y cambiaste de tema como si no quisieras seguir hablando de nada relacionado.

En un primer momento pensé que tus pocas ganas de hablar venían dadas por el cansancio, pero no era eso lo que no conseguía sonsacarte.

Tuve la extraña sensación de que me estabas ocultando algo, de que no querías explicarme nada de lo que habías hecho hoy. Pero tampoco quise seguir ahondando en mis tribulaciones, y decidí dejarlo correr y hablar de las noticias que en ese momento daban por televisión.

Cada día vemos las mismas noticias, creo que las buenas no las dan porque no debe haber o porque no generan audiencia. Da igual el canal que sintonizabas, todas las noticias eran horribles.

Este mundo estaba cambiando pero a peor.

Nos acostamos y cuando lograste dormir recuerdo perfectamente que estuve observándote durante unos minutos. Siempre ha sido uno de mis momentos preferidos el observarte mientras duermes. Igual que siempre me decías que uno de los tuyos era el despertarte antes que yo y observarme. Apagué la luz y me dormí pensando en ti.

Buenas noches querido y dulces sueños.

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1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Pati
    Ene 04, 2013 @ 23:24:11

    Por fin tras tantos meses de espera llega la segunda parte!!! Parece que empiezas tierno, guardándote el misterio para más adelante, jejeje. Quiero más.
    Por cierto, hay que ver de qué forma más dulce terminas el día ^_^

    Responder

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